Junta de Castilla y Leon
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Memoria Histórica

Iglesia de San Pedro Apóstol

FOTOVista general del templo

Vista general del templo

© Fundación Santa María la Real - CER

La población se encuentra en un territorio cuya repoblación fue muy temprana, aunque únicamente encontramos noticias relativas a esta localidad a principios del siglo XIII, cuando el monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo compra distintas heredades ubicadas en esta villa a varios particulares.

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FOTOPortada del templo

Portada del templo

© Fundación Santa María la Real - CER

ARQUITECTURA
El edificio participa de una sencilla disposición en planta, que resulta muy difundida en edificios románicos de carácter eminentemente rural: una nave y cabecera. No obstante, y como ocurre en gran cantidad de edificios palentinos (El Salvador de Pozancos o La Asunción de Villabermudo entre otros muchos), a esta primitiva disposición se le añade una segunda nave que aparece adosada en el lado del Evangelio y al oeste de la sacristía. La nave adosada es rectangular, como la original, y consta de tres tramos. El conjunto se completa con la típica espadaña, el pórtico y un espacio irregular de uso funerario adosado al norte de la cabecera. El edificio se realizó -incluyendo adiciones posteriores- a base de buena sillería arenisca excepto en el nivel superior del piñón de cubierta en su lado este, donde se aprecia claramente la utilización de mampostería. La caja superior de la espadaña se hizo con un conglomerado de adobe, ladrillo, barro y entramado de madera, mientras que el pórtico posee una única vertiente sustentada por dos pies derechos de madera que se alzan sobre basas pétreas cuadrangulares. Una visión global del conjunto desde el exterior nos permite apreciar la complejidad volumétrica del edificio como resultado de tantas adiciones.
Las dos naves se separan y comunican a la vez mediante dos arcos rebajados, uno de ellos decorado con casetones. El único tramo de la nave central se cubre con una estructura de parhilería, mientras que la del evangelio presenta distintos tipos de cubierta en sus tramos: cubrición de madera a una sola vertiente, disimulada en parte del primer tramo mediante un falso techo de yeso y bóveda de cañón perpendicular al eje este-oeste de la nave en el segundo y tercer tramos. Los soportes utilizados son simples pilares que en algún caso, como ocurre en el arco toral, apoyan sobre un zócalo. Un ventanal rectangular abierto en el hastial y la portada meridional son los únicos vanos abiertos en sus muros, coronándose estos con los típicos canecillos soportando la cornisa.
La cabecera del templo carece de tramo presbiterial y está compuesta por un único ábside cuadrangular, se cubre con cañón apuntado. Posee una única ventana, en forma de aspillera rectangular exterior y cañonera al interior, abierta en el lado de la epístola. Es, sin lugar a dudas y desde un punto de vista arquitectónico, el elemento del edificio más interesante pese a que se encuentra muy transformado. Forma parte de ese elenco de templos palentinos dotados de cabecera recta, su presencia, escasa y casi siempre propia de un momento tardío si tenemos en cuanta las múltiples transformaciones posteriores, podría ser una cuestión de pervivencia de formas preexistentes. Sin embargo tanto su estado actual como el lenguaje formal adoptado parecen reforzar la idea de encontrarnos ante uno de tantos edificios calificados como de transición al gótico. En su muro norte se abre una puerta adintelada que da acceso a la sacristía moderna, cubierta con bóveda de crucería con  clave central floreada. Todo su perímetro exterior aparece recorrido con una simple moldura de nacela y un pequeño ventanal -semicircular al exterior y rectangular al interior- abierto en su lado este es el único elemento que rompe la monotonía de sus muros.
La espadaña situada sobre el hastial occidental presenta las típicas características de la zona, es decir, división en dos cuerpos y remate a piñón; el nivel inferior con dos arcos apuntados, mientras que en el superior se ubica una tronera. El conjunto aparece decorado con un simple molduraje nacelado que localizamos tanto en las chambranas y arranques de los arcos como en la división de los dos cuerpos. Otro campanil más pequeño, rematado a piñón y de una sola pieza, aparece ubicado hacia el este, en el espacio existente entre nave y cabecera.
La cronología del edificio original (nave primitiva, cabecera y espadaña) se puede establecer a lo largo del siglo XIII, sin poder precisar más su datación dada la escasez de elementos de juicio que este nos ofrece. Un segundo momento, muy posterior (siglos XVII-XIX), lo constituirían la nave del evangelio, el cubo de acceso a la espadaña, este último realizado en 1801 según consta en la inscripción conservada en su lado sur, y la sacristía. Señalar por último que a lo largo del presente siglo (1951 y 1989) el edificio sufrió distintas obras de rehabilitación. Se trata por tanto de un templo que, arquitectónicamente hablando, podríamos calificar como tardío. Un ejemplo más de aquellas iglesias medievales que han subsistido en esta zona, muy tardías en su mayoría y bastante modestas en cuanto a su arquitectura. Apenas nos restan unos pocos elementos de su fábrica primitiva; hornacinas, altares adosados, arcos rebajados, etc, son testigos mudos de un pasado más reciente que enmascara su verdadero origen.

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© Fundación Santa María la Real - CER

ESCULTURA
En este caso la decoración esculpida es muy escasa como consecuencia de las muchas reformas a las que se ha visto sometido el templo en el transcurso de los siglos. En sus muros, exentos de cualquier elemento articulador u ornamental, tan solo la portada abierta en el lado meridional posee decoración originaria. La propia cornisa exterior del edificio es prácticamente moderna en su conjunto (tan solo unos pocos canecillos a modo de ménsulas decoran el exterior de la cabecera). La portada tiene un perfil claramente apuntado, de tipo cisterciense, se compone de dos arquivoltas -de toro o bocel- y chambrana nacelada que apoya sobre dos pares de columnas y jamba acodillada. Las basas, aunque muy deterioradas, todavía conservan su toro con decoración geométrica a base de círculos, y los capiteles -muy rudos- se ornamentan a base de motivos de clara inspiración vegetal conocidos como de tipo andresino. Estos recetarios de crochets tienen una continuidad notable, mezclándose con la flora gótica heredera del foco burgalés durante el último tercio del siglo XIII como se demuestra en el monasterio de Aguilar.
La cronología de la portada es difícil de determinar dado su acusado carácter rural, tan distante -desde un punto de vista artístico y cronológico- del cercano edificio de Revilla de Santullán. No obstante podríamos afirmar que la realización de su talla encaja perfectamente en la segunda mitad del siglo XIII, en consonancia con la cronología arquitectónica del edificio, caracterizándose por la presencia en su escultura de un sedimento románico tardío.

PINTURA
Sobre el arco formero abierto en el segundo tramo de la nave aparecen visibles todavía restos de pintura mural al fresco aunque con abundante temple. Se representa una Anunciación: a la izquierda la figura del arcángel San Gabriel, genuflexo, porta una cartela que reza AVE GRACIA MARIA, a la derecha aparece la Virgen arrodillada frente a una representación arquitectónica imaginaria. Su cronología es claramente postmedieval y más bien reciente, pudiéndose datar a lo largo de los siglos XVII-XVIII.


IMAGINERÍA
Navarro nos hablaba de la existencia de una Virgen sedente típica y castiza, que fecha en el siglo XIII. Desgraciadamente en la actualidad se encuentra en paradero desconocido.

RESTAURACIONES
En 1989 la Escuela-Taller de Aguilar de Campoo, dentro de su programa de rehabilitación y recuperación del patrimonio histórico-artístico de la provincia de Palencia, emprendió en el edificio una serie de obras de restauración destinadas a consolidar diversas estructuras. Se procedió a desmontar el pórtico para acondicionar de nuevo la techumbre de madera que se encontraba en muy mal estado, se consolidaron los paramentos del cuerpo moderno de acceso a la espadaña, se retejaron todas las cubiertas y, por último, se procedió a consolidar el murete que rodea el edificio por el lado sur.


Autor del Texto: Artemio Manuel Martínez Tejera

Enciclopedia del Románico - Fundación Santa María la Real

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