Los trabajos de restauración efectuados en la iglesia de Santa María la Real de la localidad de Cillamayor han permitido descubrir una antigua portada románica, del siglo XII, oculta por un muro de piedra.
El hallazgo podría estar relacionado con la existencia en su día de una pequeña comunidad religiosa en esta localidad palentina. Ayer se efectuó una visita guiada al templo para explicar la magnitud del descubrimiento y el proceso de restauración. El recorrido contó con la presencia del director general de Patrimonio de la Junta, Enrique Saiz; el delegado de la Junta, José María Hernández; el delegado de Patrimonio del Obispado, José Luis Calvo Calleja, y el director de la Fundación Santa María la Real, Juan Carlos Prieto, entre otros.
Los trabajos realizados en el templo de Cillamayor forman parte del Plan de Intervención del Románico Norte, un proyecto de la Consejería de Cultura ejecutado por la Fundación Santa María la Real, en colaboración con los obispados de Palencia y Burgos. El plan se inició el pasado mes de octubre con la intervención en la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga y se prolongará hasta el 2012.
Se trata de un proyecto muy ambicioso, no solo por su magnitud, al estar diseñado a largo plazo, que abarca ocho años, con una inversión que supera los 9 millones de euros por la Junta, sino también ambicioso desde el punto de vista técnico por su carácter innovador. Es el primer proyecto que despliega todas las intenciones del Plan País, en el que se pretende que el patrimonio histórico de la comunidad se estudie, se restaure y se ponga en valor desde una visión integral y territorial», explicó Enrique Saiz, añadiendo que «este proyecto es el buque insignia de acciones de intervención de la Junta en la recuperación del patrimonio y está sirviendo de modelo para otras intervenciones.
Un gran descubrimiento
En cuanto al hallazgo de la antigua portada románica, el director General de Patrimonio manifestó que se trata de un descubrimiento muy importante. «Se ha podido comprobar la magnífica calidad artística de la portada», añadió Enrique Saiz.
La portada románica está formada por cinco
arquivoltas de medio punto y cuatro de los seis
capiteles que las sustentan, dos de ellos en perfecto estado de conservación.
Los elementos presentan una decoración figurativa con representaciones de animales y rostros humanos toscamente tallados, una iconografía muy frecuente en el románico de la zona.
Según las primeras especulaciones, la construcción de la portada podría remontarse a principios del siglo XII y los iconos hacer referencia a la lucha entre el bien o el mal, aunque, como señaló Jaime Nuño, historiador de la Fundación Santa María, «caben más interpretaciones porque la iconografía románica es tan compleja que aún estamos lejos de interpretar infaliblemente su escenografía».
También se cree que el origen de la portada recientemente descubierta está relacionado con la presencia, en su día, de una pequeña comunidad religiosa en Cillamayor, ligada al monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo.