
Iglesia de Nuestra Señora, en Valdegama (Palencia). © Fundación Santa María la Real
La pequeña iglesia románica de Valdegama, bajo la advocación de Nuestra Señora, no presentaba graves daños estructurales, debido quizá, a que no hace mucho se procedió a la renovación de la cubierta para evitar problemas de humedad.
No obstante, un estudio más exhaustivo del templo, permitió a los técnicos de Románico Norte detectar distintos problemas que han sido solucionados en la actual intervención.
La restauración paso a paso.
Los muros exteriores del edificio se han limpiado, eliminando pequeños arbustos y otros elementos vegetales. Posteriormente, se han rejuntado las grietas, mediante morteros de cal, respetando los materiales habituales de la construcción medieval. Igualmente, se han picado y revocado los paramentos del pórtico.
En cuanto a la cubierta, se ha incidido especialmente en los encuentros con la nave y los distintos espacios añadidos a ésta (sacristía, espadaña y pórtico), introduciendo un nuevo impermeabilizante. Igualmente se han sustituido las piezas cerámicas en mal estado por otras más acordes con el edificio y su entorno.
En el interior del templo se ha procedido de modo similar. El tratamiento del pavimento ha consistido en la eliminación del solado de hormigón del baptisterio y su sustitución por uno nuevo continuo, tipo opus signinum. Especial atención se ha dedicado a la sacristía, donde se ha intervenido en el área de acceso, poniendo en valor los vestigios de un ventanal románico. Para una segunda fase, queda la restauración del artesonado de esta sala.
Pintura mural
En principio estaba previsto, picar el encalado de los muros, para volver a aplicar agua de cal. Sin embargo, la aparición de restos de pintura mural, que se extienden por todo el templo, ha obligado a un cambio de planteamiento, que pasa por restaurar las pinturas, como parte de la evolución histórica de la iglesia.
Aunque por ahora tan solo se han efectuado algunas catas, sí se puede determinar que una buena parte de la nave aparece decorada con pinturas de sillares almohadillados o en relieve. Una técnica muy frecuente en los siglos XVI al XVIII, que puede observarse también en otros templos de la zona, como la iglesia de Santiago, en Cezura, restaurada ya dentro del Plan de Intervención Románico Norte.
Lo que es menos habitual, de hecho se conocen muy pocos ejemplos en el entorno, es que esos restos de pintura mural se conserven también en el exterior del templo, en el pórtico. En la iglesia de Valdegama el despiece de sillares es perceptible también en esta zona y se restaurará, respetando la policromía y estructura original.
Además, las catas en la sacristía, añadida al templo, en torno al siglo XVII, ponen de manifiesto la existencia de más pintura mural. En este caso concreto, se empieza a vislumbrar una cruz de color rojo y una decoración de cenefas geométricas. El procedimiento, en todos los casos, para la restauración y conservación de las pinturas, será primero la eliminación del encalado, la limpieza y consolidación. La intervención se llevará a cabo a lo largo de los próximos meses.
Más información en la web:
Valdegama - Nuestra Señora
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