Junta de Castilla y Leon
Junta de Castilla y Leon

Ermita de Santa Lucía


Ermita de Santa Lucía

Monasterio

FOTOVista general del templo

Vista general del templo

© Fundación Santa María la Real - CER

La historia de esta ermita está rodeada de multitud de incógnitas, ya que no se conserva ningún documento o inscripción que nos permita fijar una cronología exacta. Tampoco observamos marcas de cantería que nos permitan interrelacionarla con otros edificios.

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FOTOBienes Muebles en la ermita.

Bienes Muebles en la ermita.

© Fundación Santa María la Real - CER

ARQUITECTURA:
La estructura de la ermita sigue la orientación tradicional Este-Oeste, de nave única -revocada en su interior- con portada abierta al Sur, pequeña espadaña de un solo vano sobre el hastial occidental y testero plano al que se accede por un arco triunfal apuntado. Se trata de una planta de pequeñas proporciones y de sencillez extraordinaria, siguiendo un tipo ampliamente difundido en el románico palentino.
La fábrica está en relación con la construcción tosca y pobre que analizamos. Se utilizó piedra arenisca de la zona y se erigió con aparejo de sillería en los muros este y norte, y con sillarejo en los lados meridional -con juntas de hormigón moderno- y occidental. A esta estructura primaria se adosó, al lado meridional durante esta centuria, una sacristía elevada en sillarejo, reaprovechando algún sillar de época gótica o tardorrománica.
La pequeña nave rectangular presenta una techumbre de madera con vertiente exterior a dos aguas, siendo una bóveda de cañón la que cubra el interior del ábside. La separación de ambas partes del edificio se produce mediante un arco triunfal apuntado y doblado, con columnas de capiteles lisos y fustes monolíticos de ocho lados -similar a las del Oteruelo de Mudá-, basas simples con toro y plinto sencillos. La portada de acceso a la ermita es muy simple, con un arco apuntado y chambrana sin decorar. En algunas de sus dovelas se reflejan las marcas del afilado de  herramientas, así como alguna marca de cantero. Una ventana abocinada se abre en el muro Sur de la capilla absidal, en la actualidad comunica con la sacristía pero en origen facilitaba la entrada de luz del exterior. Será desde aquí, donde observemos el mínimo desarrollo en altura de la pequeña espadaña, de un solo vano, formado por dos arcos concéntricos y rematado por una cruz de piedra.

FOTOLa ermita y su entorno

La ermita y su entorno

© Fundación Santa María la Real - CER

Tras un breve análisis del edificio podemos reflexionar sobre la cronología, encontrándonos ante la dificultad de clasificar este tipo de edificios de corte popular a movimientos artísticos concretos. Esta iglesia de nave rectangular cuya capilla mayor es de menor altura y más estrecha que la nave, sin duda primitiva, nos hace pensar en planteamientos anteriores al románico, cuando todavía lo visigótico y mozárabe influía considerablemente en este incipiente estilo, pero un análisis formal se encargará de desmentir. Para García Guinea, este tipo de cabecera se utiliza en un momento bastante tardío, permaneciendo durante finales del siglo XII e incluso XIII, Pérez Carmona justifica esta pervivencia debido al apego de la tradición indígena o bien por la sencillez de su construcción y economía, siendo una de las causas de irradiación de esta tipología constructiva en el territorio palentino, como observamos en la iglesia y ermita de San Felices de Castillería, en las ermitas de Mudá y Canduela, y en la iglesia de Santa Eulalia de Brañosera.

ESCULTURA:
La mínima decoración escultórica aparece en el exterior, centrándose en los canecillos de proa de nave con líneas incisas  que soportan la cornisa de caveto.

IMAGINERÍA:
Un sencillo retablo popular policromado de los siglos XVIII-XIX ornamenta el interior del ábside cuadrangular, con esculturas de Santa Lucía y San Miguel. Otros dos retablos menores, del siglo XX, se sitúan a ambos lados de la nave.    

Autor del texto: Emilio José Rodríguez Pajares